A menudo consideradas herramientas útiles sólo para jugar o para copiar contenidos, las tecnologías de la información constituyen una excelente base de apoyo para que alumnos y profesores mejoren el aprendizaje
Cristina Sáez - 14/03/2009

INTERNET NUNCA PUEDE SUSTITUIR AL PROFE PERO LE AYUDA

"¿Qué tal, cómo te ha ido hoy en el cole? ¿Te han puesto muchos deberes?", "Bueno... Tengo que acabar unos problemas de trigonometría de mates y buscar qué son los fractales. La de naturales nos ha dicho que nos estudiemos la lección de los volcanes y que hagamos un Power Point explicando cómo funciona". "Cuántas cosas, hijo. ¿Quieres que nos conectemos y busquemos todo eso?". Si de un tiempo a esta parte internet y las nuevas tecnologías han revolucionado el mundo en el que vivimos, ¿cómo no iban a colarse en las aulas e iban a transformar y modelar la forma que tienen de aprender los chavales? En casi todos los hogares hay un ordenador y, además, conectado; en las escuelas e institutos, cada vez son más frecuentes los PC, las pizarras digitales y los TabletPC; todas esas tecnologías ofrecen un vastísimo campo de recursos que, bien utilizados, pueden resultar un excelente profesor de repaso virtual y ayudar a los alumnos a reforzar y practicar lo que han aprendido en clase. Contenidos multimedia, ejercicios interactivos, juegos, e incluso videojuegos, porque jugar es una forma de aprender muy importante, sobre todo a edades tempranas; la tecnología permite justamente eso, que los niños jueguen y se diviertan a la vez que aprenden. No es lo mismo mirar un dibujo del cuerpo humano en un libro que adentrarse en el interior de las venas y las arterias y los órganos en una simulación 3D; o estudiar leyendo y repitiendo cómo era el imperio romano que estar a las órdenes de Julio César en un juego; o aprenderse de memoria la teoría de la evolución que realizar una visita virtual a un yacimiento arqueológico.