El próximo curso 100 institutos públicos y concertados de Catalunya formarán parte de un programa piloto impulsado por el Departament d´Educació para sustituir los libros de texto tradicionales -en formato analógico, en papel- por libros de texto y contenidos educativos digitales. El objetivo es doble, por un lado conseguir la gratuidad del material escolar -una vieja reivindicación de las familias-, y por otro aprovechar los recursos de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) para mejorar la calidad pedagógica y renovar la manera de enseñar.
El programa durará cuatro años y servirá para evaluar los resultados del proyecto. Sin embargo, no todos los institutos de educación secundaria (IES) podrán participar en él. Deberán contar con una infraestructura adecuada para utilizar las TIC de forma intensiva. Esto es, disponer de acceso a internet, un proyector y una pizarra digital en todas las aulas, instalación eléctrica adecuada para que los alumnos conecten sus ordenadores en clase y un portátil por alumno en caso de que quieran abandonar totalmente el libro tradicional. Para los que opten por la convivencia entre libro digital y analógico, no será necesario tener un portátil por alumno, sino que bastará con que el centro garantice el acceso a un ordenador -en el aula de informática, en la biblioteca...-. Los institutos que quieran acogerse al plan deberán, además, impartir más del 60 por ciento de los contenidos del currículo escolar utilizando libros de texto digitales o contenidos en este formato. Un responsable seguirá el desarrollo del plan.
Educació calcula que se podrían adherir al proyecto unos 400 centros, aunque en Catalunya ya hay 55 IES que utilizan libros de texto digitales -la mayoría de la empresa Digital-Text-, como el Betània-Patmos, en Barcelona. Incluso en primaria se apuesta por las TIC, como en el CEIP Arenal de Llevant. "Se trata de un cambio de paradigma, nuestra intención es sustituir los libros de texto tradicionales por material digital a medio plazo, en unos 10 años", explica Joan Badia, director general de Innovació del Departament d´Educació.
El libro digital no consiste en un PDF o un Word. Se trata de un concepto nuevo en el que los contenidos y los ejercicios están elaborados especialmente para aprovechar todas las oportunidades de las TIC -vídeos, audio, proyecciones, ampliaciones de material...-. El profesor cuelga los ejercicios en un "campus virtual" -una intranet- y el alumno hace los ejercicios a través del ordenador. Eso permite saber cuánto tiempo ha tardado un alumno en resolver un ejercicio, cuántas veces lo ha intentado, a qué hora hace los deberes... "Hace posible la personalización del aprendizaje", dice Badia.
Por ahora, algunas editoriales trabajan para crear contenidos de este tipo, aunque varios centros han decidido crearlos ellos mismos. Educació pone como condición para garantizar la gratuidad de los libros la digitalización de contenidos, y las editoriales quieren que se dejen "las reglas del juego claras", explica José Moyano, presidente de la Asociación Nacional de Editores de Libros y Material de Enseñanza. Barcanova también ha desarrollado libros digitales, pero espera a que el mercado sean rentable. Este viernes, los editores se reúnen con Educació para discutir el tema.
Badia explica que los centros que se unan al plan tendrán preferencia para obtener recursos. Los escollos que quedan por resolver son precisamente referentes a la infraestructura y al equipamiento. "Se tienen que resolver cuestiones como el ancho de banda, los recursos necesarios para equipar a todos los alumnos, la formación del profesorado y la figura del técnico informático en los centros", advierte Carles Mata, presidente de la asociación de directores de instituto Axia.




